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1893
En 1893, de escala, en su primer viaje a Buenos Aires, Darío
pasó por París. Ahí, escoltado por
el escritor guatemalteco, Enrique Gómez Carillo,
y el español, Alejandro Sawa, departió con
Jean Moréas y conoció a uno de los escritores
que determinaban el rumbo de su obra, Paul Verlaine.
"Se conocía que había
bebido harto --comentó al respecto--. Respondía
de cuando en cuando, a las preguntas que le hacían
sus acompañantes, golpeando intermitentemente el
mármol de la mesa. Nos acercamos con Sawa, me presentó:
`Poeta americano, admirador, etc.' Yo murmuré en
mal francés toda la devoción que me fue posible
y concluí con la palabra gloria... Quién sabe
qué habría pasado esa tarde al desventurado
maestro; el caso es que, volviéndose a mí,
y sin cesar de golpear la mesa, me dijo en voz baja y pectoral:
`¡La gloire!... ¡La gloire! ¡M... M...
encore!. . . Más Información
1916
Falleció en ...
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